La Historia de la Computación
Estos apuntes presentan de manera muy general la historia de la computación, desde sus
precedentes más lejanos hasta el desarrollo de los primeros modelos de ordenadores,
a mediados del siglo XX, pasando por algunos sorprendentes logros de los siglos XVIII y XIX.
En esta historia están presenten algunos de los mayores genios de la historia.
El ábaco
El ábaco es posiblemente el primer dispositivo mecánico de contabilidad de la historia. Tiene unos
5.000 años de antigüedad, y su efectividad ha soportado la prueba del tiempo, puesto que aún se
utiliza en varios lugares del mundo.
El ábaco es un dispositivo sencillo: una serie de cuentas ensartadas en varillas que a su vez están
montadas en un marco rectangular.
Al desplazar las cuentas sobre varillas, sus posiciones representan valores almacenados. A pesar de
su capacidad para representar y almacenar datos, a este dispositivo no se le puede llamar
computadora, puesto que –entre otras cosas– carece del elemento fundamental llamado programa.
Las calculadoras mecánicas
El genio renacentista Leonardo Da Vinci (1452-1519) trazó alrededor de 1500 varios apuntes para
una sumadora mecánica. Más de un siglo después, hacia 1623, el alemán Wilhelm Schickard construyó
la primera máquina de calcular. Sin embargo, la Historia ha reservado el puesto de creador del primer
ingenio mecánico calculador a Pascal.
Efectivamente, en 1642, el filósofo y matemático francés Blaise Pascal (1623-1662) construyó la
primera sumadora mecánica, que se llamó Pascalina, y que funcionaba con un complicado
mecanismo de engranes y ruedas: la rotación completa de una de las ruedas dentadas hacía girar un
paso a la rueda siguiente. La Pascalina sólo realizaba sumas y restas.
A pesar de que Pascal fue enaltecido por toda Europa debido a sus logros, la Pascalina resultó un
fracaso financiero, pues resultaba más costosa que la labor humana para los cálculos artiméticos.
Por su parte, el alemán Gottfried Wilhelm von Leibniz (1646-1716) diseñó en 1671 otra sumadora
mecánica, que concluyó definitivamente en 1694, conocida como la Calculadora Universal o Rueda
Escalada de Leibniz, capaz de realizar sumas, restas, divisiones y raíces cuadradas.
En estas calculadoras mecánicas, los datos, representados mediante las posiciones de los
engranajes, se introducían manualmente, estableciendo dichas posiciones finales de las ruedas de
manera similar a como leemos los números en el cuentakilómetros de un automóvil.
A partir de este momento se fueron sucediendo nuevos modelos de calculadoras mecánicas, con
distintas variaciones y mejoras.


Oh, muy buena información de las primeras máquinas calculadoras
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